Un feroz incendio se desató durante la tarde del sábado 16 de mayo de 2026 en el tradicional Hotel Huemul, situado en el kilómetro 1.5 de la avenida Bustillo, en San Carlos de Bariloche, provincia de Río Negro. Según los reportes iniciales, el siniestro habría comenzado por una quema de hojas secas que se descontroló y alcanzó el sector de ingreso del establecimiento. El fuego, notificado a las 15:16, fue controlado alrededor de las 20:00, aunque las tareas de enfriamiento se extendieron por varias horas.
El incidente provocó daños muy importantes, afectando gravemente dos alas del hotel, el techo y el piso superior, con estructuras que incluso colapsaron, incluyendo chimeneas y mampostería. Jesús Vargas, encargado de Protección Civil de Bariloche, calificó el trabajo de contención como “bastante complejo” debido a la envergadura del incendio, destacando que no se registraba un siniestro de estas características en la zona desde hacía mucho tiempo. El hotel, un punto de referencia turístico, se encontraba en refacción al momento del evento.
A pesar de la magnitud del fuego, todas las personas presentes en el hotel, tanto huéspedes como trabajadores, fueron evacuadas a tiempo, sin registrarse heridos de gravedad. Una mujer fue asistida por inhalación de humo, y dos bomberos sufrieron la misma condición durante el operativo, permaneciendo bajo vigilancia médica en el Hospital Zonal Ramón Carrillo, ambos estables. Para contener la emergencia, se desplegaron diversas fuerzas como bomberos voluntarios, personal del Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales (SPLIF), la Policía de Río Negro y Protección Civil, quienes trabajaron coordinadamente y realizaron cortes de tránsito preventivos en la avenida Bustillo.
Desde una perspectiva de negocio, la pérdida parcial o total de un activo hotelero de esta envergadura representa un impacto económico multifacético. Además del costo directo de la reconstrucción y reparación, que podría ser millonario dada la extensión de los daños y la necesidad de restaurar una estructura histórica, el hotel enfrentará una significativa interrupción de ingresos (RevPAR) por un período indeterminado. La inversión en seguros adecuados y planes de continuidad de negocio se vuelve crítica para mitigar la afectación al Retorno de la Inversión (ROI) de los propietarios y operadores.
Las declaraciones de las autoridades apuntaron a la prevención como un factor clave. Nelson Leal, jefe del SPLIF de Bariloche, y Daniel Muñoz, también del SPLIF, mencionaron que la quema de residuos forestales es común en esta época y enfatizaron la necesidad de obtener permisos de quema. El intendente Walter Cortés lamentó el accidente y remarcó la importancia de la prevención en hoteles, especialmente en estructuras antiguas de madera, que a menudo carecen de todos los elementos de seguridad modernos y pueden estar compuestas por materiales muy secos, aumentando la vulnerabilidad ante incendios.
El Hotel Huemul, conocido por sus 98 habitaciones con vistas al lago Nahuel Huapi y la Cordillera de los Andes, así como por su oferta gastronómica con chefs locales, es un establecimiento emblemático que invita a la “contemplación y al deseo de conocer más de este lugar único de la Patagonia”. La rehabilitación de un hotel con tal arraigo histórico y valor turístico será un desafío significativo para la gestión, buscando preservar su esencia mientras se actualizan los estándares de seguridad.
El lamentable suceso en el Hotel Huemul de Bariloche sirve como un recordatorio crítico para toda la industria turística sobre la imperiosa necesidad de una gestión de riesgos robusta y planes de contingencia sólidos. Más allá de la tragedia humana evitada, la pérdida de un activo hotelero emblemático impacta no solo a la propiedad, sino a la cadena de valor turística del destino, incluyendo proveedores, empleados y la percepción general de seguridad para los visitantes.






