Senderos guiados, avistaje de aves, caminatas por la selva y recorridos culturales forman parte de las propuestas impulsadas por comunidades mbya guaraní en Misiones. Santiago Moreyra destacó el crecimiento del turismo indígena como herramienta de desarrollo y preservación cultural.
El turismo indígena gana cada vez más espacio en Misiones a través de propuestas comunitarias que combinan naturaleza, identidad cultural y experiencias sustentables. En distintas localidades de la provincia, comunidades mbya guaraní desarrollan actividades destinadas a visitantes interesados en conocer de cerca sus costumbres, su cosmovisión y el entorno natural en el que viven.
Santiago Moreyra, director de Turismo Indígena de Misiones, explicó que el trabajo conjunto entre las comunidades y el Ministerio de Turismo permitió consolidar distintas experiencias que hoy forman parte de la oferta turística provincial.
Según señaló, el objetivo principal es visibilizar la cultura indígena y generar oportunidades de desarrollo económico dentro de las comunidades a través de un modelo basado en el respeto por el territorio y la conservación ambiental.
Una de las principales zonas donde se desarrollan estas experiencias es Puerto Iguazú, especialmente en el área de las 600 hectáreas de Iryapú, donde distintas comunidades ofrecen actividades diferenciadas para los visitantes.
Entre las propuestas aparecen senderos ecológicos guiados hacia el río Iguazú, recorridos culturales dentro de las aldeas, visitas interpretativas, avistaje de aves y caminatas por sectores de selva paranaense.
Además, algunas comunidades incorporan demostraciones de técnicas ancestrales y espacios destinados a compartir aspectos de la vida cotidiana y la cultura mbya guaraní.
Moreyra destacó que cada comunidad desarrolla su propia propuesta turística de acuerdo con sus características y su entorno natural. Esto permite que los visitantes puedan elegir distintas experiencias vinculadas tanto al ecoturismo como al intercambio cultural.
El funcionario también remarcó el crecimiento de iniciativas vinculadas a la sustentabilidad y la conciencia ambiental. En ese sentido, explicó que varias comunidades avanzan en la construcción y fortalecimiento de viveros comunitarios orientados a la producción de especies nativas.
La intención es que los visitantes no solo recorran los senderos y espacios naturales, sino que también puedan participar en acciones de conservación ambiental, como la plantación de árboles y el cuidado del monte nativo.
Actualmente, las propuestas de turismo indígena comunitario se desarrollan principalmente en Puerto Iguazú, Aristóbulo del Valle, El Alcázar y otras zonas de la provincia donde las comunidades trabajan de manera organizada para fortalecer la actividad.
Desde el sector consideran que el turismo indígena representa una oportunidad para seguir difundiendo la cultura mbya guaraní y generar nuevas herramientas de desarrollo económico sin perder de vista la preservación de la identidad y el territorio.
Además, remarcan que este tipo de experiencias permite a los visitantes conocer otra mirada sobre la naturaleza y comprender la relación espiritual y cultural que los pueblos originarios mantienen con la selva misionera.
Con propuestas cada vez más consolidadas, el turismo indígena se posiciona como una alternativa diferente dentro de la oferta turística de Misiones, integrando cultura, naturaleza y conservación en una misma experiencia.






