Las agencias de viajes atraviesan un escenario de transformación marcado por cambios regulatorios, nuevas exigencias fiscales y una creciente competencia dentro del sector turístico. Referentes de la actividad advirtieron que la rentabilidad disminuyó y que las empresas deben adaptarse a un mercado más fragmentado y exigente.
Cambios en la regulación del sector
Tras el DNU 70/2023, se modificó el esquema que regulaba a las agencias de viajes en Argentina. Actualmente, para operar legalmente basta con inscribirse en ARCA bajo los rubros 791100 y 791200, correspondientes a agencias minoristas y mayoristas.
En paralelo, la Federación Argentina de Asociaciones de Empresas de Viajes y Turismo impulsó el Registro Nacional de Agencias de Viajes, un sistema que exige inscripción fiscal, actividad vinculada al turismo, profesional técnico o licenciado en Turismo, registro de marca y constancias relacionadas con el tratamiento de bases de datos.
Desde Faevyt señalaron que el objetivo fue ordenar un mercado que ya funcionaba con numerosos operadores independientes. Sin embargo, reconocieron que el registro aún se encuentra en una etapa “perfectible” y que se analiza incorporar nuevos requisitos y revisar la situación de agencias inactivas.
Nuevas obligaciones impositivas
Durante el Congreso de Agentes de Viajes organizado por Faevyt se analizaron las modificaciones fiscales y laborales que afectan a las empresas del sector. Entre los temas abordados estuvieron las nuevas disposiciones impositivas, los cambios derivados de la Ley Bases y del DNU 70/23, además de cuestiones vinculadas a protección de datos y responsabilidad comercial.
La asesora impositiva de Faevyt, Marina Gonçalves, explicó que la Resolución General 5685/2025 de ARCA establece nueve anticipos anuales del impuesto a las ganancias equivalentes al 11,11% para personas jurídicas. La medida alcanza a ejercicios comerciales cuyos cierres se produzcan a partir de diciembre de este año.
Menor rentabilidad y más competencia
El presidente de Faevyt, Andrés Deyá, sostuvo que la normalización cambiaria simplificó la operatoria de las agencias, aunque también eliminó ingresos adicionales que anteriormente se obtenían mediante diferencias cambiarias y mecanismos financieros. “Hoy hay que volver a ser una agencia de viajes rentable desde la venta de productos”, afirmó.
Según explicó, el escenario actual combina costos altos, menor margen de ganancia y consumidores más cuidadosos con sus gastos. Además, el crecimiento de operadores independientes y estructuras unipersonales intensificó la competencia dentro del sector.
Deyá remarcó que las agencias necesitan profesionalizarse, conocer sus costos operativos y desarrollar productos propios con valor agregado, en lugar de depender exclusivamente de comisiones.
Un mercado más fragmentado
Desde Faevyt señalaron que el mercado turístico se volvió más atomizado tras la pandemia y la desregulación. Actualmente, el Registro Nacional de Agencias de Viajes reúne alrededor de 7.500 empresas registradas.
El crecimiento del número de actores también reactivó el debate sobre el intrusismo y la competencia desigual. Según el dirigente, las agencias tradicionales compiten con operadores de costos mucho más bajos, mientras el pasajero dispone de múltiples alternativas de compra mediante redes sociales, plataformas digitales y canales informales.
En ese contexto, el titular de Faevyt advirtió que la profesionalización dejó de ser una opción y pasó a convertirse en una condición necesaria para sostener la actividad.
Con información de Ladevi.
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