La capital misionera, Posadas, fue sede de un cónclave fundamental para el futuro económico de la región, donde representantes de la Federación Económica Brasil-Argentina-Paraguay (FEBAP) se congregaron para trazar una hoja de ruta estratégica. El encuentro, que reunió a Daniel Ríos, presidente de FEBA Argentina; José Paulo Taborda, de FEBAP Brasil; y Susana Lugo, de FEBAP Paraguay, tuvo como objetivo prioritario el desarrollo turístico integrado y la facilitación del tránsito transfronterizo, elementos cruciales para la expansión económica y el fortalecimiento de los vínculos comerciales entre las tres naciones.
José Paulo Taborda, en diálogo con medios locales, enfatizó el rol de la FEBAP como voz de la sociedad civil organizada y la iniciativa privada. Subrayó que la meta es robustecer los lazos comerciales y que el principal desafío radica en la flexibilidad del «ir y venir de personas y mercaderías» entre los países. Esta agilización es vista como un catalizador para un mayor desarrollo económico, beneficiando tanto a empresas como a la sociedad en general.
Desde la perspectiva paraguaya, Susana Lugo destacó el turismo como un factor unificador y un potente motor económico, capaz de trascender las asimetrías y realidades económicas dispares entre Argentina, Brasil y Paraguay. La presidenta de FEBAP Paraguay hizo hincapié en la necesidad de una colaboración conjunta para superar obstáculos operativos en los pasos fronterizos y maximizar el atractivo turístico de la región en su conjunto.
La visión compartida es que los turistas que arriban a destinos como Posadas extiendan su recorrido hacia Brasil y Paraguay, lo que se traduciría en una notable mejora del RevPAR (Revenue per Available Room) y un incremento en el ticket promedio de gasto por visitante en el circuito trinacional. Lugo recordó la exitosa rueda de negocios celebrada en Posadas el año anterior y anticipó una nueva edición, diseñada para fomentar la transferencia de bienes y servicios y generar sinergias comerciales.
Daniel Ríos, por su parte, se refirió a la imperiosa necesidad de modernizar y agilizar los cruces fronterizos. Mencionó un acuerdo internacional de 2024 que sentó las bases para un control único en el lado argentino, cuya continuidad y mejora son objetivos clave. Ríos enfatizó que la FEBAP no solo presenta reclamos, sino propuestas concretas para optimizar la calidad y eficiencia del tránsito, tanto a nivel de personal como de tecnología aplicada, buscando un impacto directo en la conectividad y la experiencia del viajero.
Finalmente, José Paulo Taborda reforzó el papel estratégico de la FEBAP como interlocutor directo con los gobiernos nacionales. La federación se propone llevar las necesidades y reivindicaciones de la región a las capitales –Brasilia, Buenos Aires y Asunción–, dada la distancia geográfica y la importancia de que los acuerdos binacionales y trinacionales reflejen la realidad local. Este puente entre el interior y las capitales es considerado vital para la implementación efectiva de las políticas.






