En ese contexto, el funcionario remarcó que el crecimiento turístico no es un fenómeno aislado, sino el resultado de un trabajo articulado entre el sector público y el sector privado, orientado a cumplir estándares cada vez más exigentes vinculados a la sustentabilidad. “Esto conlleva una serie de esfuerzos por parte del sector privado y del sector público, apoyando estas acciones para cumplir ciertos requisitos que tienen que ver con lo ecosustentable y poder llegar a certificaciones que son tan importantes y que el viajero cada vez más busca”, explicó.
La apuesta por un turismo responsable se transformó en uno de los ejes del posicionamiento de Iguazú, especialmente ante un visitante que prioriza destinos comprometidos con el cuidado ambiental y la calidad de los servicios. En ese marco, la ciudad continúa fortaleciendo su oferta más allá del principal atractivo natural, incorporando propuestas que amplían la experiencia del turista durante toda su estadía.
Benítez Caballero también invitó a los visitantes a elegir Iguazú como destino, destacando la renovación urbana y la diversidad de actividades disponibles tanto de día como de noche. “Se van a encontrar con una ciudad renovada, nueva, donde se pueden disfrutar tanto el día como la noche, y que vengan realmente para descansar, para desestresarse, que es al fin lo que busca el turista cuando viaja”, señaló.
Asimismo, puso en valor el diferencial humano del destino, al subrayar la importancia del trato cercano y la atención personalizada. “Van a encontrar naturaleza, el calor de la gente, una atención personalizada y la van a pasar bárbaro”, afirmó, al tiempo que reiteró la invitación a quienes aún no visitaron la ciudad.
Con una temporada alta en marcha, buenas expectativas y un fuerte compromiso con la sustentabilidad, Iguazú reafirma su perfil como destino integral, capaz de combinar naturaleza, descanso y experiencias únicas, en sintonía con las nuevas demandas del turismo nacional e internacional.