Las Cataratas del Iguazú ofrecen experiencias que van más allá del recorrido tradicional. Entre ellas, los paseos de atardecer y luna llena permiten descubrir la Garganta del Diablo en momentos del día en los que el paisaje, la selva y los sonidos del entorno adquieren otra dimensión.
María Espíndola, integrante del área de Prensa y Comunicación de Iguazú Argentina, explicó que ambas propuestas se consolidaron como opciones especiales dentro del Área Cataratas, con cupos limitados y reserva previa.
“Hace un par de años se empezó con experiencias de prueba del atardecer y la respuesta del público fue muy positiva. A partir de este año, estos paseos quedaron fijos como una propuesta distintiva”, señaló.
Una postal diferente al caer el sol
El paseo de atardecer propone una experiencia guiada hacia el Balcón de la Garganta del Diablo, en un horario en el que las pasarelas comienzan a vaciarse y el paisaje se transforma con los tonos cálidos de la tarde.
La propuesta comienza con una merienda regional y continúa con el recorrido junto a un guía hasta uno de los puntos más impactantes del Parque Nacional Iguazú.
“Poder disfrutar de la Garganta del Diablo con esos tonos naranjas, dorados y las distintas tonalidades que regala el atardecer en este espacio es realmente maravilloso”, expresó Espíndola.
El paseo tiene un cupo de 100 personas y apunta a quienes buscan una visita más personal, con menos movimiento que el circuito habitual. Para realizarlo es necesario contar también con la entrada general diurna al Parque Nacional Iguazú.
Aunque el cielo esté nublado, la actividad puede realizarse con normalidad, ya que la experiencia no depende únicamente de una puesta de sol despejada. Las condiciones climáticas solo obligan a suspender el paseo cuando comprometen la seguridad de los visitantes.
La selva de noche y el espectáculo de la luna llena
El Paseo de Luna Llena es otra de las experiencias que ofrece Iguazú Argentina. Se realiza durante las noches de plenilunio y propone un recorrido nocturno por la selva hasta el Balcón de la Garganta del Diablo.
La actividad comienza con una charla introductoria a cargo de guías y guardaparques. Luego, los visitantes viajan en el Tren Ecológico de la Selva hasta la estación Garganta del Diablo, desde donde comienza la caminata por las pasarelas.
“El paseo de luna tiene una cuestión mística muy particular. La selva de noche se siente de otra manera y los guías tratan de que las personas conecten con ese silencio y con esa experiencia”, indicó Espíndola.
Cada turno tiene cupos limitados y se desarrolla en grupos reducidos, para preservar el clima de tranquilidad que caracteriza al recorrido nocturno.
A diferencia del paseo de atardecer, la excursión de luna llena no requiere contar con la entrada general diurna al parque, ya que funciona como una experiencia independiente.
Fotos sí, flashes no
Durante ambas propuestas los visitantes pueden llevar celulares o cámaras para registrar el momento. Sin embargo, en el paseo nocturno está prohibido el uso de flash.
La medida busca respetar el entorno natural y evitar alterar la experiencia de quienes recorren la selva de noche. Además, hay fotógrafos disponibles que ofrecen imágenes profesionales como servicio adicional.
“Hoy los celulares permiten sacar fotos interesantes, pero en el paseo de luna llena no se puede usar flash. También se busca que la gente disfrute el silencio y la conexión con la selva”, remarcó la representante de Iguazú Argentina.
Cómo reservar
Las entradas para los paseos de atardecer y luna llena deben adquirirse con anticipación a través de la web oficial de Iguazú Argentina. Allí se publican las fechas disponibles, los horarios, los valores y las condiciones de cada experiencia.
También pueden integrarse a paquetes turísticos comercializados por agencias y operadores, entre ellas Misiones Maravilla, que ofrecen propuestas para conocer Puerto Iguazú y las Cataratas desde distintas perspectivas.
Para quienes buscan sumar una experiencia especial a su visita, el atardecer y la luna llena ofrecen dos maneras de volver a encontrarse con la Garganta del Diablo: una con la luz cálida del final del día y otra bajo el silencio de la selva nocturna.






