El Gobierno de Milei avanza en el diseño de una reforma tributaria que contempla la eliminación gradual del impuesto sobre los Créditos y Débitos Bancarios, conocido como impuesto al cheque. La iniciativa, que aún no fue presentada formalmente en el Congreso, es seguida de cerca por las agencias de viajes, que desde hace años reclaman cambios en un tributo que consideran perjudicial para la actividad.
Según trascendió, la propuesta forma parte de la reforma tributaria que impulsa la administración de Javier Milei y busca reducir la presión impositiva sin comprometer el equilibrio fiscal. Entre los objetivos se encuentra la disminución progresiva de uno de los impuestos que el propio Gobierno considera más distorsivos del sistema.
Actualmente, el impuesto al cheque aplica una alícuota del 0,6% sobre cada crédito y otro 0,6% sobre cada débito bancario, lo que representa una carga total del 1,2% sobre los movimientos de dinero. En el caso de las agencias de viajes, el impacto es mayor porque el gravamen se calcula sobre el monto total de las operaciones, aunque gran parte de esos fondos corresponden a aerolíneas, hoteles, operadores turísticos y otros prestadores de servicios.
Esta situación provoca que el tributo reduzca significativamente la rentabilidad de las empresas del sector. Una agencia puede cobrar el valor completo de un paquete turístico, pero conservar únicamente una comisión por la venta. Sin embargo, el impuesto se aplica sobre el importe total de la operación y no sobre el margen efectivo de la empresa.
Desde el sector turístico sostienen que esta metodología genera una carga desproporcionada para una actividad que actúa como intermediaria y administra fondos de terceros. Además, remarcan que otras actividades con características similares ya cuentan con beneficios o exenciones que no alcanzan a las agencias de viajes.
Cómo sería la reducción
La eliminación del impuesto no sería inmediata. El esquema que analiza el Ministerio de Economía contempla ampliar de manera gradual el porcentaje que las empresas pueden computar como pago a cuenta del Impuesto a las Ganancias, hasta alcanzar el 100% y avanzar posteriormente hacia la eliminación definitiva del gravamen.
En la actualidad, las micro y pequeñas empresas ya pueden descontar el 100% del impuesto al cheque de Ganancias, mientras que el régimen general permite computar solo el 33%. La propuesta apunta a extender progresivamente ese beneficio al resto de los contribuyentes.
Un reclamo histórico del turismo
El pedido del sector volvió a cobrar fuerza en junio de 2026, cuando el Gobierno amplió las exenciones del impuesto para determinadas empresas financieras, tecnológicas y de servicios vinculadas al manejo de fondos de terceros, pero dejó afuera a las agencias de viajes. Esa decisión reactivó el reclamo para que la actividad reciba un tratamiento similar debido a su rol de intermediación.
Los empresarios sostienen que una reducción efectiva del impuesto permitiría mejorar la liquidez, disminuir los costos operativos y preservar una mayor parte de las comisiones, especialmente en empresas con un alto volumen de ventas y márgenes reducidos. También consideran que favorecería la competitividad del sector y reduciría distorsiones en la operatoria diaria.
No obstante, especialistas advierten que la eventual reforma no resolvería toda la carga tributaria que enfrenta el turismo, ya que las agencias continúan alcanzadas por otros impuestos, retenciones y percepciones que también impactan sobre su rentabilidad.
Con información de Ladevi.
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