Misiones se posiciona cada vez más como un destino que no solo seduce por sus paisajes naturales, sino también por su potencial productivo vinculado a la floricultura y la horticultura, un sector que combina tradición, biodiversidad y oportunidades económicas para pequeñas y medianas producciones.
El primer Encuentro Provincial de Viveristas y Floricultores, que se realizará el 9 y 10 de mayo en Garuhapé, se presenta como una plataforma estratégica para fortalecer esta actividad con impacto directo en la economía regional y el turismo verde. Organizado con espacios de comercialización, charlas técnicas y capacitación profesional, el evento aspira a consolidar un sector con crecimiento sostenido en la provincia.
Un sector con raíces y proyección
Más allá de este encuentro, la floricultura en Misiones se va consolidando con iniciativas que buscan convertirla en un motor económico local y nacional. Actualmente, productores de distintas localidades trabajan para revertir una situación histórica: Misiones importa casi el 90% de las flores que consume, pese a contar con clima y biodiversidad ideales para la producción floral.
En los últimos tiempos se han potenciado acciones institucionales, como el lanzamiento de programas de microcréditos sin interés para floricultores, destinados a fortalecer infraestructura productiva con plásticos para invernaderos, sistemas de riego y otros insumos clave.
También se creó la cooperativa MISIOFLOR, integrada por productores de diversos municipios, con el objetivo de organizar la producción y acceder a mercados más amplios, incluso en el principal centro de comercialización a nivel país.
Turismo y diversidad productiva
La floricultura no es solo producción; es paisaje, cultura y atractivo. La provincia celebra este vínculo entre naturaleza y turismo con eventos como la Fiesta Nacional de la Orquídea y Provincial de la Flor en Montecarlo, que cada año convoca a visitantes y expositores de todo el país para conocer las especies más emblemáticas y la riqueza de la flora misionera.
Además, la creciente demanda de flores comestibles, con capacitación a productores para diversificar la oferta gastronómica en destinos turísticos como Puerto Iguazú, muestra cómo este sector se vincula con experiencias turísticas innovadoras.
La floricultura en Misiones está en un punto de inflexión: desde la producción familiar hasta la organización cooperativa, desde la capacitación técnica hasta la presencia en ferias y festivales, la provincia apuesta a un desarrollo sostenible, diverso y con impacto local. El turismo también se beneficia de este crecimiento, ofreciendo rutas productivas y eventos culturales que visibilizan a Misiones como un destino donde florece la economía y la identidad.






