Nicolás Ostrorog convirtió una experiencia de agroturismo junto a familias inmigrantes de Misiones en un producto gastronómico con identidad provincial. Tras años de desarrollo y habilitaciones, sus alfajores llegaron a aeropuertos, Cataratas y Carrefour, además de participar en el Campeonato Mundial del Alfajor.
Una recorrida por las chacras misioneras, 63 encuentros alrededor del primer mate de la mañana y tres productos que aparecían repetidamente en aquellas mesas rurales fueron el punto de partida de una iniciativa gastronómica que, años después, logró llegar a algunos de los principales espacios turísticos y comerciales de la región.
Nicolás Ostrorog, presidente de la Cámara de Turismo de Sierras Centrales, contó en Turismo Misiones que la historia de sus alfajores regionales comenzó mucho antes de desarrollar la primera receta. Hace unos 15 años, cuando administraba una agencia de turismo, realizó un relevamiento de chacras con la intención de incorporar experiencias de agroturismo a su oferta.
Aquellas visitas permitieron establecer un vínculo directo con familias inmigrantes asentadas en distintos puntos de la provincia. “Tomé el primer mate de la mañana con 63 abuelitos en sus chacras. Esta experiencia a mí personalmente me cambió los valores, llevo mi empresa con otros valores, crío a mi hijo en este sentido”, relató Ostrorog.
Tres ingredientes para contar una historia misionera
Durante esos encuentros detectó elementos que se repetían en las costumbres gastronómicas de las familias rurales. “En todas las visitas a las chacras había yerba mate, algo con mandioca y miel, y yo decía: tengo que hacer un producto que pueda financiar, honrar la memoria de estos abuelitos inmigrantes en sus chacras”, contó.
La idea quedó pendiente hasta la pandemia, cuando comenzó a experimentar con una receta propia. Los primeros intentos no alcanzaron el resultado que buscaba y posteriormente incorporó a un ingeniero en alimentos y a un chef para avanzar en el desarrollo técnico del producto.

“Hice muchas pruebas, no me salía, hasta que contraté después más adelante un ingeniero en alimentos y un chef. Le fuimos dando forma y después de muchas pruebas, hace más o menos un año ya vi con la receta final”, explicó. El resultado fue un alfajor elaborado con fécula de mandioca, miel y sabores vinculados con productos regionales.
La propuesta tuvo una de sus primeras grandes pruebas frente al público durante Caminos y Sabores, donde Ostrorog participó junto a otros emprendedores con el acompañamiento de organismos provinciales. Allí realizó 1300 degustaciones y aseguró que obtuvo un nivel de satisfacción del 97%.
“Les gustó y les pareció muy novedosa la propuesta de los alfajores regionales”, expresó. Para Ostrorog, el diferencial no radica únicamente en los ingredientes, sino también en la historia y el vínculo con la cultura de las chacras que dieron origen al concepto.
El camino para llegar a nuevos mercados
El desarrollo comercial comenzó desde el Hotel Cabañas del Parque, donde funciona la fábrica y los alfajores empezaron a ofrecerse a los contingentes que visitaban el establecimiento. Sin embargo, ampliar la comercialización requirió avanzar sobre las habilitaciones correspondientes para la producción y distribución de alimentos.
Ostrorog explicó que inició el proceso para obtener el Registro Nacional de Establecimientos (RNE) y posteriormente consiguió el Registro Nacional de Productos Alimenticios (RNPA). Con esa documentación, el emprendimiento pudo incorporarse a nuevos canales de venta y recibir apoyo para ampliar su presencia comercial.

“Desde ese entonces estoy en el aeropuerto de Posadas, aeropuerto de Iguazú, en el Parque Nacional Iguazú, con Iguazú Argentina, y mi último cliente es Carrefour”, detalló.
La incorporación a la cadena de supermercados se produjo después de una rueda de negocios realizada en el marco de actividades impulsadas por el Ministerio de Industria. Allí presentó el producto, su envase y la propuesta comercial ante representantes de Carrefour.
“Les pareció muy bueno el packaging, probaron el producto y me dijo el que estaba reunido conmigo que es un producto totalmente viable, así que ya voy por el tercer pedido a Carrefour”, señaló Ostrorog.
Una propuesta que llevó la identidad misionera a una competencia mundial
El crecimiento del emprendimiento también abrió la posibilidad de participar en el Campeonato Mundial del Alfajor, realizado en Costa Salguero, Buenos Aires. Los productos fueron enviados anticipadamente para ser sometidos a una cata a ciegas por parte del comité evaluador.
La participación significó una nueva vidriera para un producto que busca representar a Misiones desde sus materias primas y su historia. Su recorrido, desde las conversaciones con familias inmigrantes en las chacras hasta la llegada a aeropuertos, Cataratas y góndolas comerciales, muestra además cómo la gastronomía puede convertirse en una herramienta para transmitir la identidad de un destino.
Para Ostrorog, ese vínculo continúa siendo el eje de la iniciativa: transformar ingredientes cotidianos de la provincia en un producto capaz de contar, detrás de cada alfajor, una parte de la historia y de las costumbres rurales de Misiones.






