La subsecretaria de Gestión Estratégica del Ministerio de Turismo destacó el trabajo de la Provincia para fortalecer el patrimonio jesuítico guaraní, impulsar el Camino de los Jesuitas y sostener la conservación de los conjuntos históricos con financiamiento provincial.
Misiones avanza en una estrategia de promoción y conservación del patrimonio jesuítico guaraní, con el objetivo de fortalecer el Camino de los Jesuitas como ruta turística y cultural, poner en valor nuevos sitios históricos y ampliar la oferta de experiencias vinculadas a la identidad misionera.
La subsecretaria de Gestión Estratégica del Ministerio de Turismo de Misiones, Luisina Peró, explicó que la Provincia trabaja en la integración de los conjuntos jesuíticos y de otros espacios patrimoniales que forman parte de la historia regional. La funcionaria remarcó que el patrimonio cultural constituye un eje central para comprender la identidad de la provincia.
“La provincia de Misiones tiene un sinfín de atractivos naturales y culturales. A veces los atractivos culturales son los que menos visitamos, los que menos conocemos, y son los que definen en cierta medida la identidad misionera”, sostuvo Peró.
En ese sentido, invitó a los misioneros y visitantes a recorrer espacios como Corpus Christi, Loreto, Santa Ana, Candelaria, Santa María la Mayor y el Peñón de Mbororé, entre otros puntos donde aún permanece viva una parte clave de la historia provincial.
“En esos espacios también transcurrió nuestra historia, que aún está viva a través de los conjuntos jesuíticos y de las comunidades que habitan el territorio”, expresó.
El Camino de los Jesuitas como propuesta turística y cultural
Peró señaló que el Ministerio de Turismo trabaja desde hace tiempo en el posicionamiento del patrimonio jesuítico guaraní a través del Camino de los Jesuitas, una ruta turística que busca conectar sitios históricos, ampliar los recorridos y distribuir la oferta en diferentes puntos de la provincia.
“Buscamos posicionar a todo el patrimonio jesuítico guaraní de la provincia a través de la ruta turística del Camino de los Jesuitas, que apunta a la integración por medio de la antigua red caminera y otros circuitos pensados para visibilizar no solamente San Ignacio, sino una serie de conjuntos jesuíticos que tenemos en Misiones”, explicó.
La funcionaria detalló que Misiones cuenta con cinco conjuntos jesuíticos puestos en valor y otros seis pueblos con patrimonio vinculado a esa historia. Además, existen espacios que exceden a las reducciones propiamente dichas, como antiguas estancias, pircas, pequeños puentes y capillas rurales.
“Históricamente eran sitios donde había estancias, pircas, pequeños puentes o capillas rurales. Hoy muchos están en propiedades privadas, pero nuestro espíritu es en algún momento poder incorporarlos a nuestro patrimonio”, indicó.
Santa María la Mayor y una zona de alto valor histórico
Uno de los puntos destacados fue la reciente conmemoración por los 400 años de Santa María la Mayor. Peró explicó que se trató de una celebración de alcance internacional, compartida por Misiones, Brasil y Paraguay, en torno a la llegada de los jesuitas al territorio sudamericano.
La actividad provincial incluyó una semana de propuestas coordinadas por el Ministerio de Turismo, el Ministerio de Cultura e instituciones educativas. El cierre se realizó en el predio de las reducciones jesuíticas de Santa María la Mayor, con la presencia de autoridades provinciales, intendentes, estudiantes y vecinos.
“Santa María es uno de los sitios que está más alejado del eje donde hay mayor transitabilidad de turistas y vecinos. Pero realmente es una zona de gran valor paisajístico, cultural y natural”, destacó la subsecretaria.
También remarcó que esa región conserva una fuerte carga histórica por su vínculo con el conjunto jesuítico de Concepción de la Sierra, los desplazamientos de antiguos pueblos y la Batalla de Mbororé, uno de los hechos que marcaron la configuración territorial de Misiones.
“Es una zona de gran valor tangible e intangible”, afirmó.
San Ignacio sumó una nueva propuesta para los visitantes
En San Ignacio, uno de los atractivos más visitados de la provincia, se concretó la reapertura del Centro de Interpretación, que volvió a funcionar el 18 de mayo, en el marco del Día Internacional de los Museos, luego de permanecer cerrado durante varios años.
Peró explicó que la reapertura fue posible gracias a una inversión del Estado provincial y a recursos provenientes de la recaudación de los conjuntos jesuíticos.
“Hubo una gran inversión del Estado provincial y también a través de la recaudación que se hace en los conjuntos jesuíticos, para que vuelva a funcionar con trabajos en la parte edilicia, techos, pintura y sistemas de tecnología audiovisual”, detalló.
El espacio funciona en una antigua escuela ubicada dentro del conjunto jesuítico y suma una alternativa para los visitantes que llegan al sitio, con contenidos vinculados a la historia, la interpretación patrimonial y la experiencia turística.
Nuevos relevamientos en municipios
La subsecretaria también se refirió a las tareas exploratorias que realiza el equipo técnico del área junto a distintos municipios para identificar y relevar posibles vestigios jesuíticos.
Uno de esos trabajos se llevó adelante en Campo Ramón, donde se realizó un primer recorrido para analizar la presencia de patrimonio vinculado a la antigua reducción de La Caraguá, relacionada con Santa María la Mayor y la Batalla de Mbororé.
“Una de las funciones de esta subsecretaría es velar por el patrimonio jesuítico en general, más allá de estos cinco conjuntos. En Campo Ramón hicimos un primer recorrido exploratorio para ver qué vestigios o qué patrimonio jesuítico había por la antigua reducción de La Caraguá”, indicó.
Además, adelantó que próximamente visitarán otro pueblo ubicado entre Concepción de la Sierra y San José, donde también existen referencias históricas vinculadas a la presencia jesuítica.
Peró aclaró que estas acciones se comunican con cautela para no generar falsas expectativas, ya que forman parte de procesos de investigación, exploración y acompañamiento técnico.
“Intentamos hacer junto con las municipalidades un trabajo de investigación o exploración para ir generando primero el rescate de aquellos espacios que de pronto están en propiedades privadas o en lugares que se están loteando”, explicó.
Conservación con financiamiento provincial
En relación con el financiamiento de las obras patrimoniales, Peró afirmó que actualmente los trabajos en los conjuntos jesuíticos se sostienen con fondos provinciales.
“A la fecha, y por el recorrido que tuve durante este año, el financiamiento fue todo provincial”, señaló.
La funcionaria recordó que en otros períodos existieron aportes de organismos internacionales, como el Banco Interamericano de Desarrollo y la CAF, además de programas nacionales. Sin embargo, remarcó que hoy la Provincia sostiene el funcionamiento, el mantenimiento, los sueldos y las tareas de conservación.
“Básicamente, todo el financiamiento de los conjuntos jesuíticos es del Estado provincial. Desde sueldos hasta mantenimiento de parquizado, mantenimiento de obra y demás”, precisó.
También explicó que la Provincia continúa en la búsqueda de nuevos financiamientos para obras de conservación de muros y patrimonio, que requieren materiales específicos, mano de obra especializada y procesos técnicos delicados.
Equipos técnicos y cuidado cotidiano
La conservación de los conjuntos jesuíticos requiere un trabajo permanente de equipos técnicos y personal especializado. Según Peró, la Subsecretaría cuenta con arquitectos, arquitectas, una arqueóloga y un historiador con experiencia en la temática.
En cada sitio, además, hay trabajadores encargados del mantenimiento del parquizado, la limpieza y la conservación básica de muros y sillares. También se realizan tareas de poda y prevención para evitar que árboles o ramas afecten las estructuras patrimoniales.
“Dentro de cada uno de los sitios hay personas que se ocupan del mantenimiento del parquizado y del mantenimiento mínimo de los muros. También se trabaja en planes de poda y mantenimiento, porque el tema de los árboles que pueden caer sobre los muros es una problemática”, explicó.
A ese trabajo se suma la labor de guías idóneos y profesionales, quienes reciben a los visitantes y transmiten el valor histórico, arquitectónico y cultural de cada conjunto.
“Son quienes, a través de su relato, conocimiento e interpretación, transmiten qué significa ese muro, esa piedra, esa talla o ese espacio dentro del plano urbanístico de los sitios”, sostuvo.
Una invitación a conocer la historia de Misiones
Peró remarcó que recorrer los sitios jesuítico guaraníes permite comprender una parte central de la historia misionera. Señaló que, hace más de 400 años, en un territorio habitado por los guaraníes y atravesado por la selva, se desarrollaron pueblos con organización urbana, oficios y formas de producción.
“Hace más de 400 años, en un territorio de enormes recursos naturales, donde habitaban los guaraníes, se construyeron pueblos en la selva y se desarrollaron oficios como el hilado de algodón, la cestería, la cerámica, la fundición de metales y la construcción de instrumentos”, expresó.
Para la funcionaria, esos procesos históricos siguen siendo una fuente de conocimiento y una oportunidad para fortalecer el turismo cultural en la provincia.
“Hay muchas cosas interesantes para aprender, indagar y leer”, concluyó.






