La medida preventiva incluirá el desmontaje de las pasarelas ante los pronósticos de nuevas crecidas del río Iguazú. El parque continuará abierto y los visitantes podrán recorrer los demás circuitos y senderos habilitados.
El Circuito Garganta del Diablo permanecerá cerrado desde el lunes 3 de agosto como parte de un operativo preventivo destinado a proteger sus pasarelas ante posibles nuevas crecidas del río Iguazú.
La medida no implica el cierre del Parque Nacional Iguazú. El Área Cataratas continuará recibiendo visitantes y mantendrá habilitados otros recorridos, como los circuitos Superior e Inferior y el Sendero Verde, de acuerdo con las condiciones de seguridad.
El procedimiento contempla el desmontaje de distintos tramos de las pasarelas que conducen al principal salto del parque. La decisión responde a informes hidrológicos y meteorológicos que prevén aumentos del caudal durante los próximos meses, principalmente por las lluvias registradas y proyectadas en la cuenca alta del río, en territorio brasileño.
Las tareas demandarían al menos 40 días. La posterior reinstalación de la estructura dependerá del comportamiento del río y de las evaluaciones técnicas que determinen cuándo existen condiciones seguras para avanzar con los trabajos.
Las pasarelas fueron diseñadas con sectores desmontables y rebatibles para reducir los daños que puede provocar la fuerza del agua durante las crecientes extraordinarias. Este sistema permite retirar parte de la infraestructura antes de que el caudal alcance niveles considerados peligrosos.
Durante julio, las intensas lluvias en el sur de Brasil provocaron un marcado aumento del río Iguazú y obligaron a cerrar de manera preventiva el circuito en diferentes oportunidades. Las autoridades mantienen el monitoreo permanente y ajustan la habilitación de los paseos según la evolución de las condiciones.
El Parque Nacional Iguazú seguirá abierto
Los turistas que visiten Cataratas durante el cierre podrán acceder a las restantes propuestas del área protegida. El Circuito Superior ofrece vistas panorámicas desde la parte alta de los saltos, mientras que el Circuito Inferior permite acercarse a la base de varias cascadas y observarlas desde distintos miradores.
El parque conserva más de 67 mil hectáreas de Selva Paranense y fue declarado Patrimonio Mundial por la Unesco en 1984. Además de las cataratas, protege una importante diversidad de especies animales y vegetales de la región.
Las autoridades recomendaron consultar el estado de los circuitos antes de viajar, debido a que las condiciones pueden modificarse según el caudal del río y los controles de seguridad.






