Los municipios de Puerto Iguazú, en Argentina, y Presidente Franco, en Paraguay, han formalizado un entendimiento para establecer un corredor binacional que optimice el tránsito turístico y vehicular entre ambas localidades. Este acuerdo, gestado tras reuniones entre el intendente de Puerto Iguazú, Claudio Filippa, y su par de Presidente Franco, Roque Godoy, junto a equipos técnicos de Turismo, Legales y Tránsito, busca transformar la dinámica de la Triple Frontera en una oferta turística más cohesiva y de fácil acceso, con la Balsa Iguazú como eje central.
La esencia de esta colaboración radica en la facilitación del cruce fronterizo para turistas, ofreciendo un descuento del 10% en el servicio de la Balsa Iguazú para pasajeros y vehículos que realicen excursiones previamente autorizadas. Este incentivo no solo mejora la propuesta de valor para el visitante, sino que también habilita a agencias de viajes, taxis y remises de ambos municipios a operar circuitos binacionales, promoviendo una mayor conectividad y la posibilidad de generar un mayor RevPAR (Revenue Per Available Room) y ADR (Average Daily Rate) para los alojamientos locales a través de estadías extendidas.
Desde el Iguazú Turismo Ente Municipal (Iturem), su presidente Leopoldo Lucas, destacó la visión estratégica detrás del acuerdo, aludiendo a la característica intrínseca de la Triple Frontera donde los visitantes combinan atractivos de Argentina, Paraguay y Brasil. Lucas enfatizó que «una visita más significa también una noche más en los destinos para los turistas, y eso es lo que buscamos siempre», subrayando el objetivo de incrementar el tiempo de permanencia y el gasto turístico por visitante en la región.
En el plano operativo, el trayecto entre ambas ciudades a través de la balsa se estima en aproximadamente 30 minutos, lo que representa un beneficio en términos de eficiencia para los operadores turísticos. Oliver Urunaga, del Servicio de Balsa Intercom S.A.C.I., anticipó que el nuevo esquema agilizará el paso de los operadores, otorgando prioridad a los taxistas y fomentando así el turismo. Este incremento en la eficiencia operativa se traduce en un mejor aprovechamiento del tiempo para los turistas y una mayor capacidad de respuesta para los prestadores de servicios.
La encargada de la oficina regional de la Secretaría Nacional de Turismo en el departamento de Alto Paraná, Shirley Pedrozo, resaltó que el convenio «afianza y potencia mucho más lo que conocemos como turismo receptivo», proyectando nuevas oportunidades y una dinamización significativa de la economía local. La coordinación intermunicipal también aborda aspectos prácticos críticos, como el intercambio de información sobre prestadores habilitados, vehículos autorizados, documentación y procedimientos de control, lo que robustece la seguridad y la formalidad del servicio.
Es crucial destacar que el acuerdo establece reglas claras para evitar distorsiones en el mercado local. Si bien se habilitan las excursiones y circuitos binacionales, se prohíbe el transporte público local, urbano o interurbano, así como la captación de pasajeros para servicios exclusivamente locales en el municipio vecino. Cada prestador deberá mantener vigentes sus habilitaciones, licencias y seguros, y el cruce internacional continuará bajo la competencia de las autoridades nacionales en materia migratoria y aduanera, garantizando la fluidez del turismo con controles definidos.






