Tecnologías como la inteligencia artificial generativa, blockchain y el uso masivo de dispositivos móviles están transformando la manera en que las personas interactúan con el dinero. En ese proceso, la industria de pagos se posiciona como uno de los principales motores del cambio, con América Latina y el Caribe como una de las regiones donde la adopción de nuevas soluciones avanza con mayor velocidad.
La región se ha convertido en uno de los mercados de comercio electrónico de mayor crecimiento a nivel global y en un laboratorio de innovación para sistemas de pagos de próxima generación, como Tap to Pay, billeteras digitales, tokens, biometría y stablecoins. Tras un 2025 marcado por la aceleración tecnológica, 2026 se perfila como un año clave para profundizar esta transformación.
Estas son cinco tendencias que delinean el futuro de los pagos en América Latina y el Caribe.
La tokenización reemplaza el ingreso manual de datos
El ingreso manual de los datos de tarjetas para pagar en línea comienza a quedar obsoleto. La combinación de autenticación biométrica y tokenización está convirtiendo los pagos digitales en experiencias de un solo clic, más rápidas, seguras y simples.
Este avance reduce el abandono de carritos en el comercio electrónico y disminuye el fraude. En América Latina y el Caribe, una porción significativa de las transacciones de comercio electrónico ya utiliza tokens, lo que anticipa que el ingreso manual de datos comenzará a desaparecer en muchos mercados durante 2026.
Además, la tokenización se consolida como base del comercio impulsado por inteligencia artificial. Al trasladar credenciales de pago a la nube, los usuarios pueden acceder a su información de forma segura desde cualquier dispositivo, reduciendo el manejo de datos sensibles y preparando el terreno para un ecosistema de pagos más automatizado.
El comercio impulsado por IA gana protagonismo
La inteligencia artificial está pasando de asistir a los consumidores a actuar en su nombre. Una porción relevante de los compradores ya utiliza IA para guiar sus decisiones de consumo, y el comercio “agéntico” —donde agentes digitales comparan, seleccionan y compran productos de manera autónoma— se prepara para escalar en 2026.
Estos agentes prometen experiencias de compra hiperpersonalizadas y fluidas en todos los canales, integrando pagos tokenizados y autenticación avanzada para simplificar el proceso de compra y reducir fricciones.
La identidad digital se vuelve un campo de disputa
El avance de la IA también trae nuevos desafíos en materia de seguridad. Tecnologías como los deepfakes, las identidades sintéticas y las estafas automatizadas están potenciando el fraude digital, que en el comercio electrónico regional supera el promedio global.
En este contexto, la protección de la identidad digital se convierte en una prioridad. Las soluciones basadas en biometría, tokens y sistemas de autenticación sin contraseñas ganan relevancia como herramientas para reforzar la seguridad de los pagos y reducir los riesgos asociados al comercio digital.
Para 2026, se espera una mayor colaboración entre actores públicos y privados, así como el desarrollo de defensas compartidas y herramientas avanzadas de mitigación de riesgos.

Pagos en tiempo real y banca abierta
Otra transformación silenciosa es el crecimiento de los pagos cuenta a cuenta en tiempo real, que permiten transferencias inmediatas entre personas y comercios a bajo costo. Estos sistemas ya operan en países como Brasil, Argentina y Costa Rica, y están modificando el comportamiento de los consumidores, reduciendo la dependencia del efectivo.
El avance de estas plataformas se vincula con reformas en banca abierta e interoperabilidad, con Brasil como uno de los mercados pioneros en este proceso. La integración entre pagos en tiempo real y servicios financieros abiertos promete acelerar la digitalización del sistema financiero regional.
Las stablecoins ganan terreno en pagos internacionales
Las stablecoins están evolucionando de activos especulativos a instrumentos funcionales dentro de la infraestructura de pagos global. América Latina emerge como uno de los mercados de mayor crecimiento en este segmento, con un fuerte potencial en transacciones transfronterizas, remesas y pagos respaldados por credenciales digitales.
Una proporción significativa de los consumidores de la región manifiesta interés en utilizar stablecoins para transferencias internacionales, y los marcos regulatorios que comienzan a consolidarse a nivel global podrían impulsar una mayor adopción durante 2026.
La digitalización alcanza a micro y pequeñas empresas
La región concentra decenas de millones de micro, pequeñas y medianas empresas, responsables de una parte sustancial del empleo. Sin embargo, muchas de ellas aún enfrentan barreras para integrarse plenamente a la economía digital.
La adopción de herramientas como pagos QR, terminales móviles, facturación electrónica, tarjetas empresariales y marketplaces en línea está ampliando las oportunidades para estos negocios. Soluciones que permiten aceptar pagos digitales directamente desde teléfonos móviles, sin necesidad de hardware costoso, buscan integrar a más emprendimientos al ecosistema digital.
Un año clave para el futuro de los pagos
El comercio impulsado por inteligencia artificial, el fortalecimiento de la identidad digital, los pagos en tiempo real, la expansión de las stablecoins y la digitalización de pequeñas empresas configuran un escenario de transformación profunda para 2026.
La manera en que América Latina y el Caribe mueve y gestiona el dinero está cambiando, con una convergencia entre innovación tecnológica, nuevos hábitos de consumo y una creciente infraestructura de pagos digitales que redefine el presente y el futuro del sistema financiero regional.
Tal vez te interese leer: https://turismomisiones.com.ar/2026/01/29/turismo-internacional-en-alza/






