El lodge Tacuapí, ubicado en la localidad de Salto Encantado y lindero al Parque Provincial Salto Encantado, registra un buen nivel de ocupación, incluso en un contexto económico complejo para el sector turístico, y se consolida como una propuesta de turismo sustentable en el corazón de la selva misionera.
En diálogo con este medio, Julio César Benítez, propietario de Tacuapí, señaló que, si bien la ocupación es positiva, el sostenimiento de estos niveles requiere una importante inversión en publicidad y marketing, ya que las reservas se concretan mayormente a corto plazo. “Hoy las reservas son muy inmediatas, de dos o tres días antes, aunque también recibimos huéspedes que se quedan diez o quince días, lo que eleva el promedio de ocupación”, explicó.
Tacuapí se encuentra directamente conectado con el área protegida, con más de mil metros de límite con el Parque Provincial Salto Encantado. Desde el predio, gran parte de las vistas corresponden a selva nativa perteneciente tanto al parque como a áreas privadas de conservación. El acceso principal al parque se encuentra a pocos kilómetros, mientras que la Ruta Nacional 14 bordea el sector sur del área.
Este año, el lodge cumple 20 años de trayectoria, desde su apertura en agosto, cuando recibió a sus primeros grupos de turistas. “Desde el inicio apostamos a un modelo de turismo sustentable y hoy funcionamos durante todo el año, no solo en temporada alta, gracias al compromiso de nuestro personal”, destacó Benítez.
En relación con el perfil de los visitantes, indicó que varía según la temporada. Durante los períodos de vacaciones predomina el turismo nacional y misionero, mientras que el turismo internacional se concentra entre Semana Santa y los meses de julio a septiembre u octubre. En ese lapso, Tacuapí recibe especialmente a turistas interesados en la observación de aves, actividad para la cual cuenta con guías capacitados y una importante diversidad de especies.
El lodge cuenta con certificación de turismo sustentable, otorgada a través del Ministerio de Turismo de Misiones bajo estándares de Rainforest Alliance, cumpliendo criterios vinculados a la gestión ambiental, social y empresarial.
Finalmente, Benítez remarcó que el proyecto mantiene su esencia original: brindar una experiencia de contacto íntimo con la naturaleza, con cabañas separadas entre sí, sin cocinas ni ingreso de alimentos, para evitar impactos en el ambiente y en la fauna silvestre. La gastronomía se ofrece de manera centralizada, con productos locales, priorizando el silencio, el descanso y el respeto por el entorno natural.






